¡ESTÁS EN CASA!

Valor, lema, ¿por qué ahora?

En los tiempos que nos toca vivir, experimentamos más que nunca la necesidad de sentir en la vida la cercanía de los otros.

Sabemos que las capacidades de un grupo de personas que se proponen hacer o vivir algo en grupo llegan siempre más lejos y con más fuerza que si lo hubiera hecho una persona sola.

Es la unión y el entretejer lazos con los otros, lo que puede salvar el individualismo y el vivir aislados no solo en el pensamiento, en el trabajo o en lo que creemos. Es la comunidad de seres humanos la que ayuda a potenciar lo que existe para mejorarlo.

Lo dice muy bien la carta encíclica escrita por el papa Francisco:

«He ahí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente. […] Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. ¡Qué importante es soñar juntos! […] Solos se corre el riesgo de tener espejismos, en los que ves lo que no hay; los sueños se construyen juntos». Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos. (Fratelli Tutti, 8)

En la familia lasaliana, no solamente es una necesidad, sino que es un signo de nuestra identidad. Lo dice muy claramente nuestro Proyecto de misión:

“El camino que debe recorrer un proyecto educativo evangelizador tiene ese nombre: comunidad. En realidad, meta y camino coinciden en la comunidad. La comunidad representa el contenido y el método de nuestro proyecto educativo; y aún hay que añadir: ella es también el sujeto.“ (punto 1.6. Proyecto de Misión, pag 14 )

Y completa el carácter propio de los Centros La Salle:

“El estilo fraterno en las relaciones se manifiesta en el ambiente acogedor que viven los integrantes de la Comunidad Educativa. El encuentro con el otro es el que hace que seamos como somos. Es el encuentro con el otro el que nos lleva a Dios que está, vive y se manifiesta en nosotros. (…) En primer lugar, como Comunidad Educativa que afronta el reto de dar educación humana y cristiana y de responder a las necesidades sociales del entorno. En segundo lugar, como comunidad cristiana que vive, comparte y celebra su fe misión educativa.” (C2 del Carácter Propio de los Centros La Salle; pág. 11)

Por eso pensamos que hoy más que nunca podemos ofrecer a todos un camino que juntos hacemos mejor. Pues cuando las cosas se emprenden en cooperativo mejoramos el resultado, ¡juntos mejor!

Así podremos mirar más allá de nuestras opiniones para enriquecerlas con las de los otros alcanzando metas mucho más altas que las que una sola persona puede realizar.

Algunos de los objetivos que nos proponemos desde la perspectiva de la acogida y aceptación son:

Objetivos generales:

  • Reflexionar sobre la importancia del grupo, de la comunidad, en nuestra vida. 
  • Analizar, como comunidad educativa, cómo todos los miembros viven la pertenencia. 
  • Mejorar la implicación de todos los miembros de la comunidad, pues tienen mucho que aportar.
  • Colaborar para hacer que los alumnos desde la infancia y juventud se sientan en un lugar fraterno y como en casa.
  • Colaborar para facilitar que los alumnos, a lo largo de toda su escolarización, se sientan en un lugar fraterno y como en casa. 
  • Tomar conciencia, desde la interioridad y la fe, que somos personas con una vocación llamadas a educar juntos.
  • Asimilar que unión y fraternidad son fuentes para construir un mundo más justo. 
  • Descubrir nuestros dones personales para que puedan enriquecer a la comunidad educativa.
  • Ayudarnos, dentro de la Comunidad Educativa, a crecer juntos en la fraternidad, para ser para los demás. 

Objetivos educadores/as

  • Reflexionar y mejorar nuestro trabajo cooperativo y las relaciones entre nosotros para contagiar desde el ejemplo de nuestra fraternidad.
  • Reflexionar juntos para buscar siempre el bien común, por encima de los intereses personales. 
  • Potenciar la mejora continua del trabajo en equipo y de las relaciones diarias, de tal manera que se transparente y contagie el ejemplo de nuestra fraternidad. 
  • Favorecer el trabajo en equipo de nuestro alumnado y las familias en la Obra Educativa.
  • Compartir con el alumnado como vivimos nuestra vocación de educador lasaliano.
  • Testimoniar con nuestro alumnado la vivencia de nuestra vocación como educadores lasalianos. 
  • Acompañar a nuestro alumnado para que aprendan a trabajar en equipo. 
  • Colaborar con nuestro alumnado para que sean capaces de reconocer sus capacidades, valorarlas y ponerlas al servicio de una buena convivencia. 
  • Sentir la llamada personal de Dios a cada uno para aportar a la Misión desde el “Juntos y por asociación”.

Objetivos para los alumnos/as: 

  • Potenciar el trabajo y experiencias en grupo en la vida escolar para que los alumnos
  • se sientan que juntos podemos aprender más y mejor. 
  • Ofrecer oportunidades en la que puedan crecer en convivencia, respeto, aceptación y tolerancia con los que son diferentes, pudiendo crecer como grupo.
  • Descubrir la riqueza que hay en las diferencias personales para crecer en tolerancia, convivencia y como grupo humano. 
  • Acompañar para que aceptando y valorando las diferencias de cada uno, puedan construir un grupo humano en el que se pueda aprender y trabajar juntos, creciendo en el sentido de pertenencia al Centro.
  • Dejarse acompañar para que, con las diferencias personales, se construya un grupo que aprende y trabaja unido, creciendo en sentido de pertenencia a la Obra Educativa. 
  • Promover y participar en las actividades de convivencia y fraternidad, para que descubran que en la vida juntos es mejor.
  • Facilitar la mediación para la mejora de la convivencia y la resolución de conflictos.

Objetivos Comunidades Lasalianas:

  • Compartir en comunidad cómo vivimos nuestra vocación de educadores y ver cómo podemos seguir creciendo en ella juntos y por asociación, para seguir respondiendo a los signos de los tiempos.
  • Cuidar dinamismos para reforzar nuestra vocación lasaliana y fraternidad desde la fe y saber que es Jesús y el evangelio quien le da sentido.
  • Fomentar los lazos de fraternidad con los educadores lasalianos de las obras. 
  • Propiciar momentos de comunión y fraternidad entre las comunidades lasalianas que están abiertas como casa y escuelas de comunión, a todos los educadores lasalianos y otros miembros de la comunidad educativa 
  • Reconocer y sentir la fragilidad humana y la necesidad de los otros miembros de la comunidad sin ningún prejuicio. 

Objetivos familias:

  • Valorar y descubrir a la familia como escuela y fuente del amor filial y fraterno.
  • Propiciar momentos en los que se pueda compartir con las familias la espiritualidad y la comunión para abrir los corazones de cada persona.
  • Estar atentos a ayudar a las familias de nuestro entorno que sufren necesidades e injusticias y que necesitan sentir que la fraternidad se manifiesta también desde la solidaridad.